Los 100 lenguajes del niño

Los 100 lenguajes del niño

Los niños tienen distintas maneras de pensar, de expresar y comunicar el pensamiento. Distintas formas de ver, interpretar y representar sus ideas y teorías acerca del mundo. No hay una única opción válida. Loris Malaguzzi los llamaba “los 100 lenguajes del niño“.

Todos sabemos que el lenguaje verbal es el medio de comunicación por excelencia. O por lo menos eso es lo que predomina en nuestra cultura. Sin embargo, hay situaciones en las que las palabras se nos quedan cortas. ¿Cuántas veces hemos identificado un lugar, un recuerdo o incluso una persona con un color, un olor o un sabor? ¿Cuántas veces hemos sentido que las palabras sobraban? 

Los niños saben mucho de eso. Quizá el hecho de que se necesiten años para dominar el lenguaje verbal es lo que les hace desarrollar y poner en práctica otros medios. No hay más que ver a un niño jugar o dibujar para darse cuenta de ello. “Dicen” tanto sin decir nada… Y es que para ellos no sólo es un pasatiempo, algo que hacer por diversión. En realidad, es mucho más que eso. El juego, en todas sus formas, es también un medio para descubrir y canalizar lo que se piensa y se siente. 

Desafortunadamente, todas esos lenguajes expresivos que tienen los niños, la cultura y la sociedad en general tiende a olvidarlos, infravalorarlos e incluso, en la mayoría de las ocasiones, humillarlosLoris Malaguzzi decía que el niño “tiene 100 lenguajes, cien manos, cien pensamientos, cien maneras de pensar, de jugar y de hablar, pero la escuela y la cultura le roban noventa y nueve. (…) Que el juego y el trabajo, la realidad y la fantasía, la ciencia y la imaginación, el cielo y la tierra, la razón y el sueño, son cosas que no pueden estar juntas”. ¿De verdad es así? ¿De verdad creemos que sólo existe un medio de comunicación posible? 

Por eso, una vez más, observemos y aprendamos de los niños. Ellos tienen mucho que decir y enseñarnos.

Acerca de Carolina Blázquez

Maestra de Educación Infantil y amante de la música, de las ideas diferentes, de los detalles y de las cosas simples y ordinarias.

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