Cristóbal Cobo: “Enseñemos a hacer preguntas y no a repetir respuestas”

Profesor e investigador en nuevas tecnologías y educación, y director del Centro de Estudios Fundación Ceibal.

El mundo ha cambiado mucho desde la aparición de Internet y las TIC. ¿Lo ha hecho de la misma forma la educación?

Sí ha cambiado, pero hay cosas que no han cambiado de la forma que pensábamos que lo iban a hacer. Claramente hay cosas que no son similares a como era un aula hace 30 años, pero la situación no es la que esperábamos que fuera, ni la educación ha mutado de la misma forma que lo ha hecho el mundo en general.

¿Por dónde cree que hay que empezar a cambiar la educación para que así sea?

Yo creo que lo primero que hay que modificar tiene que ver con nuestra disposición, nuestra apertura, flexibilidad, humildad, modestia. Las tecnologías proponen paradigmas distintos a otros ecosistemas o modelos que habíamos utilizado en siglo anteriores bajo otros instrumentos. La apertura de nuestra mente sería el principal componente del cambio.

¿Y en segundo lugar?

Creo que la reconceptualización del valor del conocimiento. Este es uno de los valores más sustantivos. Esta reconceptualización no ha de quedar atrapada por una tecnología en particular, sino que plantea preguntas sobre al rol de la educación y, al mismo tiempo, sobre lo que significa aprender. Esto va mucho más allá del uso o la introducción de dispositivos en las aulas o en las tareas curriculares.

Suele hablar de aprendizaje invisible, ¿nos lo puede definir?

Este concepto es una provocación, una llamada de atención a algunos procesos de generación de conocimiento que creemos que no están siendo tomados en cuenta. Estos procesos tienen que ver con el componente del conocimiento tácito, que es más difícil de sistematizar, de poner en una base de datos. También tiene que ver con las habilidades más blandas o no cognitivas, que también son difíciles de sistematizar y sobretodo de evaluar. El hecho de no poder utilizar métricas para controlar su progresión en el niño o niña las ha mantenido a salvo, pero también ha provocado que no sean tenidas en cuenta ni valoradas.

¿Qué implica que no se puedan sistematizar?

Que no se ven reflejados en las notas o el boletín de cualificaciones, pero que están ahí. Lo que planteamos es que hay muchos aprendizajes que están siendo estimulados por la tecnología y que no van a verse representados en las notas o en las calificaciones, pero sí van a estar reflejados en otros entornos de aprendizaje que no son necesariamente formales.

¿Se aprende mejor aquello que descubrimos solos?

Podemos aprender solos o en un grupo, por cauces formales o de forma informal. La dicotomía real tiene que ver en si está conducido por el profesor o por la curiosidad y la motivación personal. Creo que esa es la diferencia y que es la clave. En el aula aprendemos muchas cosas, pero fuera de ella también. Lo que pasa es que no sabemos hacer dialogar los aprendizajes informales con los que son formales.

¿Y cómo cree que deberíamos hacerlo?

Creo que de la misma forma que nosotros resolvemos problemas que no nos habíamos planteado: a través de la experimentación. La ruta que nos queda por consolidar desde la educación formal construir es más puentes y caminos para dar espacio a esas oportunidades no planeadas de aprendizaje.

¿Nos puede poner algún ejemplo? 

¡Claro! El aprendizaje basado en problemas, la construcción de laboratorios que puedan tener interacción con la sociedad, la posibilidad de generar incubadoras de ideas que puedan llevarse a la calle… Yo creo que todo esto crea puentes entre los dos mundos de conocimiento.

Aprender o pensar, ¿son habilidades naturales o deben trabajarse en la comunidad educativa?

Yo creo que uno trae un maletín con un conjunto de habilidades y talentos, pero todo esto que uno tiene hay que pulirlo y afinarlo para explotarlos. Lo que debemos ver es cómo enseñamos a aprender.

¿Y cómo lo hacemos?

Hay que entender el aprendizaje como un continuo que no está adscrito a un programa curricular. Esto es fácil decirlo pero difícil implementarlo. Tanto es así que el currículum vitae todavía sigue siendo la moneda de cambio para mostrar cuánto sabes. Tu vas a una empresa y le enseñas este documento donde dice lo que has estudiado, cuánto tiempo y en qué sitio, pero no dice nada de tu aprendizaje, de tu experiencia, de tus capacidades de explorar, de solucionar problemas. Somos demasiado conservadores porque seguimos utilizando este tipo de métricas que hoy en día han quedado obsoletas.

De hecho, en los centros educativos el aprendizaje está muy estandarizado. ¿Cree que debemos aprender todos lo mismo?

Alguien se preguntaba que si todos aprendemos de forma distinta, por qué a todos nos enseñan por igual. Yo creo que la respuesta rápida es: no, no tenemos que aprender todos lo mismo. Pero hay algunos aprendizajes que nos permiten desarrollar estructuras para construir conocimientos después. Si yo puedo construir una gramática más lógica con lenguaje matemático, luego puedo desarrollar conocimientos que pueden tener que ver con tecnología, con ciencia, etc. La programación también es un lenguaje que debemos desarrollar. Probablemente no todos debemos aprender lo mismo, pero hay algunos conocimientos básicos que sí debemos tener de forma transversal.

¿La fórmula sería entonces conocimientos básicos transversales junto con un abanico más amplio?

Sí, sería muy interesante que la educación fuera más flexible y personalizable en este sentido. Debemos tener en cuenta las situación en la que estamos ahora: la posibilidad de construir conocimiento con personas de todo el mundo es una oportunidad abrumadora. Tenemos al alcance de la mano una comunidad de aprendizaje sin límite.

¿Las comunidades de aprendizaje pueden ser una buena herramienta para socializar el conocimiento?

Por supuesto. Las comunidades de aprendizaje ya existían antes de que acuñáramos el término. Tenemos “tribus” que se encuentran de manera formal o informal y espontánea. Generalmente nos juntamos por una temática que tenemos en común. Hay un saber que los reúne, aunque no sea físicamente, y este valor hay que explotarlo al máximo.

¿Qué papel juegan las tecnologías en el aprendizaje invisible?

Si las TIC son entendidas como herramientas para explotar la curiosidad y la experimentación, juegan un papel fundamental. El problema es que las tecnologías pueden ser utilizadas para llevar a cabo pedagogías profundamente conservadoras y lineales. Para los niños la tecnología no es algo innovador, no es algo disruptivo, porque han nacido con ello. Ellos gastan menos energía en investigar la interfaz porque la tienen por habitual, debemos tener esto en cuenta.

¿Cómo se puede estimular la curiosidad de los chicos y chicas en un entorno como el actual?

Enseñando a hacer preguntas y no a repetir respuestas. Los programas curriculares son un conjunto de respuestas estructuradas y sistematizadas. El currículum debería ser un punto de partida que hace preguntas provocadoras y que no te da las respuestas. Lo que incentiva la curiosidad, la experimentación, es buscar la respuesta a preguntas abiertas. Esto sería más inteligente y seductor para plantear desde la escuela.

¿Formamos mucho en contenido y poco en competencias?

Hablamos de la educación enciclopédica y cuando salimos al mundo laboral vemos que los contenidos se convierten en algo reemplazable. Las otras destrezas adquieren un valor sustantivo, pero no nos las han evaluado, como decíamos antes. Las habilidades técnicas deben ser enriquecidas y amplificadas por habilidades de orden emocional. El gran tema está en pasar del enunciado a la escena.

¿Y cómo pasamos a la escena?

Primero debemos averiguar cómo las incentivamos y, en segundo lugar,  cómo trazamos habilidades como la colaboración, la empatía o el pensamiento crítico. Hay que asumir ese salto al vacío aunque sea difícil poner una calificación a la capacidad del alumno.

Fuente: Tiching

4 comments

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  1. Maria Ines Pirez

    Es realmente muy imoortante encontrar formas de aprendizaje-desarrollo de los seres humanos, un paradigma que pase de lo puramente racional y de contenidos repetitivos a uno que parta de los potenciales que tiene cada alumno, lo que ya saben o pueden descubrir a traves del diálogo ogo, la reflexión y la acción , existe un sistema Educación Biocentrica, creado por Rolando Toro, Ruth Cavalcante y Cesar Wagner quue es realmente innovador porque plantea un aprendizaje- desarrollo integral del ser humano, en Octubre de 2015 se realizó en Mendoza, Argentina, el primer Congreso Latinoamericano de Edicacion Biocentrica, su sede está en Fortaleza, Brasil. He participado en cursos y experiencias que son realmente muy diferentes a la educación racionalista que comunmente se aplica en gral.

  2. Cecilia Jorcín

    El “Aprendizaje invisible” al que hace referencia Cristóbal, esta conducido por la curiosidad y la motivación del estudiante. Cuando llegan a clase, cada uno de ellos trae en su mochila un conjunto de habilidades y talentos aprendidos fuera de la escuela formal. Por está razón es tan importante el aprendizaje personalizado. El docente debe cambiar la forma de enseñar, entender que tenemos alumnos con necesidades diferentes. Aprender el potencial de cada uno de ellos para aprovecharlo y favorecer de ésta forma el aprendizaje.
    Cristóbal Cobo en esta entrevista, plantea que seria más efectivo darle al estudiante una batería de preguntas para motivar la curiosidad e investigación que repetir conceptos, “hacer preguntas provocadoras y no repetir respuestas”. Personalizar el aprendizaje implica a su vez, conocer a los estudiantes, de forma tal que pueda aportar en su proceso y no enseñarle lo que ya sabe o adquirió fuera de clase.
    Esto me lleva a recordar una ponencia de Hugo Martínez Alvarado en un congreso de educación en Uruguay en el 2015, justamente planteaba que se debe cambiar la forma de preguntar, él propone una idea interesante, ¿Si en vez de pedirle a los estudiantes que traigan para la clase siguiente un resumen del Quijote de la Mancha, le pedimos que traiga el mejor resumen que encuentre en la Web, no estaríamos poniendo en juego otras habilidades más importantes?, ¿ese resumen ya existe, para que le vamos a pedir algo que ya se creo?

    Como expresa Javier Tourón “Vivimos en un mundo digital, con una educación analógica”

  3. María Manuela Peralta

    ¡Buenas tardes!
    Trabajo en una escuela secundaria donde decimos que tenemos una metodología participativa y desde la inteligencia colectiva. Para preguntarnos más fundamos el club de ciencias, a la currícula, entre otros, la relacionamos con contenidos que vivimos: el voto joven, las elecciones, mapeos colectivos de un basural para mejoralo, la educación para la salud a través de líderes, puedo seguir contando…
    Con paciencia todo da resultado. Los alumnos, que muchos trabajan, tienen hijos, viven en contextos tensionados por diferentes motivos nos asombran con sus desarrollos personales primero y con los pedagógicos. Tal es el compromiso que han representado a nuestro país en una feria de ciencias internacional.
    En síntesis, nosotros como docentes debemos querer y comprometernos.

  4. Gracias por vuestros comentarios. Es muy interesante lo que decís y me alegra saber que cada vez hay más iniciativas y escuelas que persiguen una educación diferente, centradas en las necesidades e intereses personales de cada alumno y más conectadas con la realidad actual, la cual ha cambiado mucho. Me informaré al respecto.

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